El Fondo Mundial de Lucha contra el Sida, la
Tuberculosis y la Malaria (el Fondo Mundial) ha anunciado hoy la firma de un
acuerdo de acceso al Lenacapavir con Gilead Sciences, un inyectable de acción
prolongada para la prevención del VIH, por ahora, sólo para los países de
ingresos bajos (LMIC por las siglas en inglés).
Esta es, sin lugar a duda, una excelente
noticia, por ahora, para una parte del mundo, el continente
africano. La comunicación del Fondo Mundial hace referencia al
acceso equitativo del Lenacapavir, un adjetivo muy precioso, que por ahora se
queda en una declaración de intenciones. Bajo este acuerdo, no habrá acceso a
la PrEP inyectable para nuestra región.
El Lenacapavir, una droga inyectable que
provee protección de más de un 99% de eficacia contra del VIH, y tiene además
el atributo de requerir una inyección cada seis meses. Esta es sin duda, uno de
los principales avances en las últimas décadas, de la ciencia relacionada con
el VIH - lamentablemente solo disponibles para unos pocos-. Esta
forma de PrEP es, sin lugar a duda, un punto de inflexión en la prevención del
VIH, y en la reducción significativa de la transmisión del virus, para quienes
tengan acceso.
Aún, sin una vacuna, con los avances en la
PrEP y la oferta de mejores tratamientos de VIH, que logran la
indefectibilidad, se reducirá significativamente la circulación del virus.
Nunca estuvimos más cerca del control del VIH, por ende, cercanos a una
potencial eliminación.
Una vez más, vemos que América Latina y el
Caribe quedan afuera. Deberemos esperar. Con los precios actuales del
Lenacapavir, es imposible pensar que ningún de nuestros programas nacionales
puedan afrontar un costo, hoy disparatado. Más, cuando se puede comprar la PrEP
oral, por un puñado de dólares al año, por ejemplo, a través del Fondo
Estratégico de la OPS.
Es claro que la industria farmacéutica no son
ONG y estos acuerdos, tendrán resultados de marketing táctico y posicionamiento
de un producto. Se trata de una estrategia para posicionar un producto en un
mercado de gran escala y demanda asegurada, que arranca con la posibilidad de
beneficiar a dos millones de personas.
Del otro lado de la ecuación, está un Fondo
Mundial, quizás por la crisis financiera, cada vez más sesgado en los llamados
países prioritarios, de una región en particular. Una parte del mundo, sobre el
que nadie duda que necesite especial atención, pero no en desmedro el apoyo de
América Latina y el Caribe, entre otras partes del mundo.
Las personas con VIH, las poblaciones clave y
vulnerables, no elegimos dónde nacer, pero sin lugar a duda seguiremos
"siendo castigados" por políticas de los donantes miopes, con una
mirada de túnel.
¿Qué se está haciendo?
Abogacía: Incidencia política, para que el Fondo Mundial y Gilead
extienda la cobertura del acuerdo de Lenacapavir para otras regiones, como
América latina y el caribe. No se puede dejar sin interpelar a estos acuerdos
limitantes.
Monitorear: El registro de las patentes en nuestros países, activando
procesos de oposición y en algunos casos impulsar patentamientos
forzosos.
Visibilizar: Las decisiones de abordajes limitados que segregan a
nuestros países y su gente que se podría beneficiar del Lenacapavir, pues no
importa dónde vivas, todas las personas tienen el derecho a permanecer VIH
negativos.
Transparencia: De las empresas, pero sobre todo las
agencias, en este caso el Fondo Mundial, que deben comunicar con transparencia
las negociaciones, los términos y alcances de estas.
Me parece oportuno mencionar el trabajo de
grupos como medicinas para la gente y el activismo sobre la propiedad
intelectual, que están trabajando con el foco en nuestra región. Urge que
apoyemos a estas incitativas y seamos una caja de resonancia.
Mientras tanto la PrEP oral
Hasta tanto llegue el Lenacapavir, nuestra
región debe ampliar el acceso a la PrEP oral, disponible hoy, en un precio
razonable, que no es otra cosa que la suma de la ecuación entre accesible y
sostenibles. Necesitamos redoblar los esfuerzos para continuar expandiendo la
cobertura de la PrEP oral, diaria y a demanda.
Los países y sus programas siguen muy
"tímidos" a la hora de comprar la PrEP oral y ofertarla. Por eso es
clave que, mientras se aboga por el acceso a la PrEP inyectable, sostengamos
los esfuerzos para ampliar la cobertura de su versión oral.
Si se hacemos las cosas bien, estaremos
estableciendo las bases para la llegada de la PrEP inyectable. Este avance científico
podrá posarse, aterrizar sobre un sistema maduro de servicios de provisión de
oferta y demanda de la PrEP oral, efectivos y eficaces, que incluyan la oferta
integrada de otras intervenciones de salud sexual para las poblaciones que más
se beneficiarán. No hay excusas para demorar el acceso a la PrEP oral, en una
cobertura que impacte el número de nuevas infecciones.
No hemos podido avanzar mucho en reducir la
inequidad del acceso a los beneficios de la ciencia, pero este trabajo se
beneficia con el activismo en diferentes niveles. Para que un avance científico
represente un punto de inflexión, necesitamos asegurar el acceso equitativo.
¡La lucha continúa!
Javier Luis Hourcade Bellocq