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25 septiembre 2025

EL FIN DE ONUSIDA SERÍA UN ERROR HISTÓRICO.

Carta abierta

António Guterres 

Winnie Byanyima ONUSIDA


Con respeto y determinación, escribo para abordar un breve párrafo con consecuencias desmesuradas. El párrafo 39 del informe del Grupo de Trabajo 3 de la Iniciativa UN80 expresa la intención de «eliminar ONUSIDA a finales de 2026», con la posterior «integración» de sus funciones en 2027. La brevedad de esta propuesta oculta su gravedad. Apunta al desmantelamiento de un pilar de la respuesta mundial al VIH en dos frases, sin un análisis de impacto articulado, sin garantías de transición y sin un registro público de a quién se ha consultado. Teniendo en cuenta lo que está en juego: vidas, logros conseguidos con esfuerzo y la credibilidad del liderazgo multilateral en materia de salud pública, esto no es una reforma, es una deconstrucción precipitada.


ONUSIDA no es simplemente otro nodo programático de las Naciones Unidas. Es el único organismo de las Naciones Unidas cuya estructura de gobernanza integra a las comunidades, incluidas las personas que viven con el VIH, las poblaciones clave y la sociedad civil, en su Junta Coordinadora del Programa, lo que da a las comunidades una voz institucionalizada y un puesto formal en la mesa. Ese diseño no es simbólico. Es la columna vertebral de una respuesta que se ha centrado constantemente en los derechos humanos, el seguimiento dirigido por la comunidad y la experiencia vivida, junto con la epidemiología y las pruebas programáticas. Borrar este acuerdo en nombre de la «integración» es invertir la lección que el VIH ha enseñado a la salud mundial: las respuestas tienen éxito cuando las comunidades no son una idea de último momento, sino arquitectas.


El plan de eliminar ONUSIDA presupone que su valor distintivo puede ser absorbido sin fricciones en otros lugares. Esa suposición no ha sido probada y, según las pruebas actuales, es infundada. ONUSIDA desempeña una función única de convocatoria y establecimiento de normas entre los organismos patrocinadores. Integra la gestión política con la orientación normativa; hace que los Estados miembros rindan cuentas de los objetivos mundiales con plazos determinados y establece los datos, los objetivos y los marcos basados en los derechos de los que dependen los socios de ejecución. El Fondo Mundial y otros instrumentos de financiación se basan en la orientación, los modelos y los objetivos del ONUSIDA para armonizar las inversiones, calibrar los diálogos entre países y evaluar los progresos. La pérdida o dilución de ese centro de coordinación crearía una incertidumbre inmediata sobre los objetivos, los indicadores y la coherencia de las políticas. ¿Quién, exactamente, llenará ese vacío el primer día de la expiración? ¿Qué mecanismo vinculante garantizará que las comunidades conserven el poder de decisión en lugar de quedar relegadas a consultas ad hoc?


El proceso, tal y como se describe actualmente, suscita preocupaciones adicionales. Dos frases no pueden sustituir a un plan de transición transparente y secuenciado en el tiempo, basado en la evaluación de los riesgos para la salud pública, el análisis fiscal y el diseño de la gobernanza. «Consultas»: ¿con quién? ¿Se involucró de manera significativa a las personas que viven con el VIH, las redes de poblaciones clave y la delegación de ONG en la Junta Coordinadora del Programa? ¿Se presentaron a los donantes, los ejecutores y los consejos nacionales del sida opciones detalladas, compensaciones y aspectos no negociables? A falta de pruebas, la propuesta parece débil desde el punto de vista procedimental y poco elaborada desde el punto de vista analítico. No se trata simplemente de una crítica al proceso, sino de una señal de advertencia sobre la diligencia debida institucional en una era de crisis múltiples y riesgo de patógenos.


La disolución del ONUSIDA también supondría la evaporación de la voluntad política en la cúspide del sistema multilateral. La respuesta al VIH no ha «terminado», sino que se encuentra en un punto de inflexión. Los avances siguen siendo desiguales, la criminalización persiste, las lagunas en la prevención continúan y las desigualdades estructurales (de género, raza, migración y pobreza) siguen impulsando la incidencia. La eliminación de un motor político especializado y arraigado en la comunidad ahora predeciblemente frenaría el impulso, fracturaría la rendición de cuentas y alentaría los retrocesos. Las decisiones de salud pública tomadas con precipitación, alejadas de las comunidades afectadas y desvinculadas de la arquitectura del sistema en su conjunto, tienden a costar más (en dinero y en vidas) de lo que pretenden ahorrar.


 No defiendo el statu quo. La respuesta debe evolucionar: mayor eficiencia, delimitación más precisa de las funciones con los copatrocinadores, fortalecimiento de los datos comunes y presupuestación disciplinada y basada en los resultados. Es totalmente razonable buscar un «adecuado para su propósito» ONUSIDA, más integrado con las plataformas regionales y nacionales, y rigurosamente orientado a un impacto medible. Pero la evolución no es extinción. Un ONUSIDA reformado es compatible con la lógica más amplia de la reforma de la ONU80; un ONUSIDA disuelto no lo es.


Como mujer trans indígena que vive con el VIH y como persona que ha copresidido el trabajo sobre un ONUSIDA sostenible y adecuado a su propósito, me veo obligada a decirlo claramente: desmantelar ONUSIDA socava la arquitectura misma que protegía vidas, promovía derechos y enseñaba a la salud mundial cómo centrarse en las comunidades. Se corre el riesgo de desperdiciar un capital político que no podemos reconstruir fácilmente y se invita a la fragmentación precisamente en el momento en que necesitamos coherencia entre las pandemias, la preparación y la equidad. Secretario General António Guterres, le insto respetuosamente a que reconsidere el párrafo 39, teniendo en cuenta las pruebas de salud pública y el liderazgo político de las comunidades y los países por igual. Podemos hacer algo mejor que una desaparición en dos frases. Podemos diseñar un ONUSIDA renovado que acelere el fin del sida y, al hacerlo, refuerce la credibilidad de las Naciones Unidas ante las crisis que se avecinan.


Erika Castellanos


Directora ejecutiva, GATE | Líder en políticas y acceso a la salud global | Experta en VIH y transgénero con enfoque en las comunidades | Gobernanza en el Fondo Mundial, ONUSIDA y WPATH | Alianzas, MEL, riesgo y cumplimiento | EN/ES | Con sede en los Países Bajos, ámbito global.




23 septiembre 2025

ONUSIDA NO DEBE DESAPARECER EN 2026

Como delegación de ONG ante la Junta Coordinadora del Programa ONUSIDA, expresamos nuestra profunda preocupación por el Informe del Secretario General de las Naciones Unidas para la Iniciativa UN80, que prevé «la desaparición de ONUSIDA a finales de 2026».

Con esta declaración, invitamos a las personas y comunidades que viven con el VIH, están afectadas por él o corren el riesgo de contraerlo, así como a las organizaciones comunitarias y de la sociedad civil que trabajan por el objetivo mundial de acabar con el sida, a que se unan a nosotros para expresar nuestra firme oposición a este plan.

Preservar ONUSIDA no se trata de proteger una institución. Se trata de garantizar un liderazgo audaz y una coordinación sólida en un momento en que la respuesta al VIH se encuentra en crisis. También se trata de proteger la defensa de la salud y los derechos de las comunidades más afectadas por la pandemia del sida —hombres que tienen relaciones sexuales con hombres, personas transgénero, trabajadores sexuales, personas que consumen drogas y personas en prisión y otros entornos cerrados— en una época en la que se ven sometidas a ataques cada vez más directos.

Tras los drásticos recortes en la financiación mundial para el VIH este año, ONUSIDA ha advertido de que se espera que 4,2 millones de personas más mueran por enfermedades relacionadas con el sida en los próximos cuatro años, lo que dejará a 3 millones de niños más huérfanos, y que 6,6 millones de personas más contraerán el VIH. En respuesta a esta nueva emergencia del sida, ONUSIDA ha revisado rápidamente su modelo operativo y está consultando una nueva estrategia mundial contra el sida que responda directamente a los retos a los que nos enfrentamos.

En este contexto, preservar ONUSIDA significa salvar vidas, y proponer su desaparición ahora es profundamente peligroso y una traición al objetivo mundial de acabar con el sida para 2030. Socava la promesa hecha a millones de personas que viven con el VIH y se ven afectadas por él, así como a las comunidades que luchan cada día para que el objetivo de acabar con el sida para 2030 sea una realidad. Estos mismos grupos están representados formalmente en la junta directiva de ONUSIDA por nuestra delegación, y sus voces deben ser escuchadas en las decisiones sobre el futuro del Programa Conjunto de las Naciones Unidas. Por lo tanto:

  1. Pedimos al Secretario General que se reúna con nosotros y con la sociedad civil en general para escuchar directamente nuestras perspectivas.
  2. Instamos a todos los Estados miembros y observadores de la Junta Coordinadora del Programa a que se opongan activamente a este cierre prematuro.

Concluimos recordando al Secretario General que su propuesta también corre el riesgo de descarrilar los Objetivos de Desarrollo Sostenible, especialmente el ODS 3 sobre salud y el ODS 10 sobre la reducción de las desigualdades. ONUSIDA debe permanecer hasta que se detengan las nuevas infecciones por el VIH, hasta que el tratamiento contra el VIH que salva vidas llegue a todos los que lo necesitan y hasta que se salvaguarden plenamente los derechos humanos de todas las personas que viven con el VIH y están afectadas por él. Cualquier reestructuración debe fortalecer, y no debilitar, la respuesta al VIH, los derechos humanos, el liderazgo comunitario y la rendición de cuentas.

Firmado,


La delegación de ONG del PCB de ONUSIDA:

Martha Clara Nakato y Ulrich Mvate, ONG África

Jeremy Tan y Amrita Sarkar, ONG Asia y el Pacífico

Fionnuala Murphy y Amanita Calderon-Cifuentes, ONG Europa

Xavier Biggs y Keren Dunaway, ONG América Latina y el Caribe

Shamin Mohamed Jr. y Todd Theringer, ONG América del Norte



11 diciembre 2023

LOS DESAFIOS DE LOS DERECHOS HUMANOS EN EL SECTOR VIH.

Los desafíos en relación con los Derechos Humanos en los contextos del VIH pueden ser diversos y complejos; siendo el desafío central el garantizar el cumplimiento de los Derechos Humanos de las personas con VIH y sus familias en el marco de situaciones adversas que ocurre a nivel mundial, regional, nacional y local.

A continuación, se presentan diez posibles desafíos que podrían surgir en los próximos cinco años:

1.-Estigma y Discriminación en VIH: A pesar de los avances en la concienciación sobre el VIH, el estigma y la discriminación asociados con la enfermedad persisten, afectando negativamente a las personas que viven con el VIH y obstaculizando la búsqueda de tratamiento y atención, de calidad y sostenible en el tiempo.

2.-Acceso a la Atención Médica: Asegurar un acceso equitativo y no discriminatorio a servicios de atención médica actualizada y de calidad para todas las personas afectadas por el VIH, independientemente de su origen étnico, género, orientación sexual o situación socioeconómica, sigue siendo un reto.

 

3.-Derechos de las Personas con VIH en el Empleo y Estudios: Garantizar que las personas con VIH tengan igualdad de oportunidades en el ámbito laboral y estudiantil; que no enfrenten discriminación en el empleo  y estudios debido a su estado serológico.

 

4.-Derechos de las Mujeres y Niñas con VIH: Abordar la vulnerabilidad específica de las mujeres y niñas frente al VIH, incluida la prevención de la transmisión vertical, el acceso a la atención prenatal y la protección contra la violencia de género.

 

5.-Derechos de las Personas con VIH LGBTQ+: Proteger los derechos de las personas LGBTQ+ que viven con el VIH, abordando la discriminación basada en la orientación sexual o identidad de género, y promoviendo entornos seguros y respetuosos.

 

6.-Acceso a la Prevención y Tratamiento: Garantizar que todas las personas tengan acceso a métodos de prevención, pruebas y tratamiento del VIH sin obstáculos, incluido el acceso a medicamentos antirretrovirales.

 

7.-Derechos de las Personas con VIH Migrantes: Proteger los derechos de las personas migrantes afectadas por el VIH, abordando los desafíos relacionados con la movilidad, el acceso a servicios de salud y la discriminación en los países de origen y de destino.

 

8.-Mayor Participación de las Personas con VIH: Fomentar la participación activa de las comunidades afectadas por el VIH en la toma de decisiones relacionadas con políticas y programas de prevención, tratamiento y apoyo; promoviendo màs que nunca que las comunidades lideren la respuesta al VIH.

 

9.-Derechos de los Niños y Adolescentes con VIH: Garantizar la protección de los derechos de los niños y adolescentes que viven con el VIH, incluido el acceso a servicios de atención médica, educación y apoyo psicosocial.

 

10.-Desafíos Éticos de la Investigación en VIH: Abordar los desafíos éticos relacionados con la investigación en VIH, asegurando la protección de los derechos de los participantes y la equidad en la distribución de los beneficios de la investigación.

Estos desafíos reflejan la complejidad de abordar el VIH desde una perspectiva de Derechos Humanos y destacan la necesidad de enfoques integrales y colaborativos para superarlos en los próximos años.

 


Nota: Ponencia presentada por el politólogo Walter Trejo Urquiola en representaciòn de la Càtedra de la Paz ULA, Liga Merideña contra el SIDA, Red Venezolana de Gente Positiva en el primer Encuentro Paìs en respuesta al VIH promovido por el Programa de Salud, VIH e ITS Rafael Rangel de Corposalud Mèrida, el 8 de diciembre en el Centro Cultural Tulio Febres Cordero de la ciudad de Mèrida Estado Mèrida, Venezuela.


31 mayo 2022

SÚMATE A LA CAMPAÑA

Aún cuando el Fondo Mundial no invierte en muchos países, previene las transmisiones por VIH, TB y Malaria en la mayoría de los países de la región.

El Fondo Global de VIH, Malaria y TB, financia tres proyectos regionales.

Si este año no logra movilizar los Fondos Necesarios, al menos 18 mil millones, muchas iniciativas e inversiones estratégicas cerrarán.

Por ello es que creemos que la suerte del reaprovisionamiento del fondo afectará a nuestra región.

Súmate a la campaña!

Comparte ésta campaña con tus colegas:

 

23 mayo 2022

GUIA DE TRATAMIENTO ARV 2021 EN VENEZUELA

Gracias al trabajo conjunto del Viceministerio de Redes de Salud Colectiva del Ministerio del Poder Popular para la Salud, la Organización Panamericana de la Salud, ONUSIDA, Red Venezolana de Gente Positiva y la Sociedad Venezolana de Infectología, se ha publicado la versión actualizada de la Guía de Tratamiento ARV para personas con VIH, que cuenta con las últimas pautas de tratamiento para adultos, niños y niñas, y manejo de mujeres embarazadas.
 
Solicite su guia a: asovida.merida@gmail.com

 

07 abril 2022

LAS TRABAJADORAS SEXUALES TRANSGÉNERO SUFREN ABUSOS.

En todas las regiones del mundo hay grupos de población clave que son especialmente vulnerables a la infección por el VIH. Entre ellos, se encuentran las mujeres transgénero, que corren un riesgo 34 veces mayor de contraer el VIH que otros adultos.

La discriminación, el abuso, el acoso y la violencia son experiencias alarmantemente comunes para las personas transgénero. A menudo son objeto, desde una edad temprana, de estigma, discriminación y rechazo social en sus hogares y comunidades por expresar su identidad de género. Esta discriminación, violencia y criminalización impiden que las personas transgénero reciban los servicios relacionados con el VIH que necesitan para preservar su salud.

Las mujeres transgénero que adicionalmente se dedican al trabajo sexual tienen aún más probabilidades de ser sometidas a este tipo de trato, como muestra un estudio de la República Dominicana.

Fuente: Boletin ONUSIDA.


 

10 marzo 2022

ONUSIDA Venezuela apoya la demanda de nulidad contra el artículo 565 del Código Orgánico de Justicia Militar

ONUSIDA Venezuela apoya la admisión del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) y la Defensoría del Pueblo de la demanda de nulidad interpuesta por la Asociación Civil Venezuela Igualitaria contra el artículo 565 del Código Orgánico de Justicia Militar, el cual considera como un delito las relaciones entre personas del mismo sexo dentro de la Fuerza Armada venezolana.   

Artículo 565.  

“El oficial que cometa actos que lo afrenten o rebajen su dignidad o que permita tales actos, sin tratar de impedirlo por los medios autorizados por la Ley, será penado con prisión de uno a tres años y separación de las Fuerzas Armadas. La misma pena se aplicará a todo militar que cometa actos sexuales contra natura” 

No puede una norma o ley nacional colidir con los Principios Fundamentales de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela.

En el marco del Día de la Cero Discriminación a conmemorarse cada 1 de marzo, y bajo el tema del 2022 “Eliminemos las leyes que perjudican, creemos leyes que empoderan”, ONUSIDA destaca la necesidad de tomar acciones inmediatas contra las leyes que generan un trato diferente entre las personas, las excluyen de servicios esenciales o las hacen vulnerables a restricciones indebidas sobre cómo viven sus vidas, simplemente por quiénes son, qué hacen o a quién aman. 

Los estados tienen la obligación moral y legal de eliminar las leyes discriminatorias y promulgar leyes que protejan a las personas de la discriminación,y reconozcan el ejercicio y goce de sus derechos humanos en condiciones de igualdad y libertades fundamentales. 

Tomado: Onusida Venezuela.

 



01 marzo 2022

DIA DE LA CERO DISCRIMINACIÓN.

El 1 de marzo, Día de la Cero Discriminación, celebramos el derecho de todas las personas a vivir una vida plena y productiva con dignidad. El Día de la Cero Discriminación pone de manifiesto cómo todas las personas pueden informarse y fomentar la inclusión, la compasión, la paz y, sobre todo, un movimiento por el cambio. Este día contribuye a crear un movimiento mundial de solidaridad para poner fin a cualquier forma de discriminación.

En el Día de la Cero Discriminación de este año, con el tema «Eliminemos las leyes que perjudican, creemos leyes que empoderan», ONUSIDA quiere subrayar la imperiosa necesidad de emprender medidas contra las leyes discriminatorias.

En muchos países, estas leyes provocan que se trate de manera diferente a las personas, que se las excluya de servicios esenciales o que se restrinja injustamente el modo en que pueden vivir sus vidas solo por el hecho de ser quienes son, hacer lo que hacen o amar a quienes aman. Estas leyes se oponen a los derechos humanos y las libertades fundamentales.

Los Estados tienen la obligación moral y legal de eliminar las leyes discriminatorias y promulgar otras que protejan a las personas de la discriminación. Es responsabilidad de todos exigir que los Estados cumplan con su obligación, hacer un llamamiento por el cambio y contribuir a eliminar las leyes discriminatorias.

El 1 de marzo, Día de la Cero Discriminación, celebramos el derecho de todas las personas a vivir una vida plena y productiva con dignidad y sin discriminación.

Tomado: Boletin Semanal ONUSIDA. 2022 



14 septiembre 2020

ONUSIDA ADVIERTE DE LOS RIESGOS EN LOS SERVICIOS VIH

En mayo, ONUSIDA advirtió del riesgo que corría el acceso a los servicios para el VIH, los cuales podrían verse interrumpidos durante la pandemia de la COVID-19. Los primeros estudios de modelaje ya entonces demostraron que una gran interrupción del tratamiento del VIH podría dar lugar a 500 000 muertes más relacionadas con el sida en el África subsahariana. Este nuevo informe nos dice ahora que los servicios de tratamiento y prevención para el VIH se vieron interrumpidos en 10 de los 16 países analizados. Algunos de los países denunciaron reducciones en los medicamentos de hasta un 20 % en algunos lugares.  Hubo también múltiples denuncias de personas que viven con el VIH y no disponían de suficientes medicamentos antirretrovíricos para un confinamiento de más de 60 días. Asimismo, se comunicó la situación de ciudadanos que se habían visto obligados a abandonar su terapia del VIH debido a la falta de alimentos.

Además de aprender de las lecciones extraídas de la respuesta al VIH, la pandemia del VIH no se puede olvidar durante esta crisis. «Las comunidades de personas que viven con el VIH y que están afectadas por el virus se han visto una vez más en la encrucijada de la injusticia y la discriminación hacia ellos a raíz de la pandemia de la COVID-19», manifestó Rico Gustav, director ejecutivo de GNP+. «Desde nuestro papel como red mundial de personas que viven con el VIH, pedimos una aplicación de la ley basada en los derechos humanos que respete y reconozca la necesidad de las comunidades marginadas de moverse libremente para acceder a su tratamiento para el VIH y recibir otras medicaciones. Del mismo modo, pedimos que se amplíe la dispensación multimensual de los medicamentos antirretrovíricos para el VIH».

Sin embargo, también son muchos los ejemplos positivos. En 15 de los 16 países analizados, los Gobiernos pusieron en libertad a presos para reducir el hacinamiento y frenar la transmisión de la COVID-19. Allí donde los Gobiernos se aliaron con la sociedad civil y el sector privado, las respuestas a la COVID-19 fueron más positivas e inclusivas. Algunos países proporcionaron medios de transporte gratuitos a partir del toque de queda para garantizar la atención sanitaria en caso de urgencia, mientras que en otros lugares la Policía cambió el poner multas por repartir mascarillas. En algunos países ofrecieron un hogar provisional y alimentos a las personas que vivían en campamentos para desplazados. Otros Gobiernos se comprometieron a no cortar el suministro de agua a los hogares que no abonaran sus facturas, establecieron una moratoria para evitar los desahucios e invirtieron grandes sumas para garantizar la alimentación de sus ciudadanos. 

«Las instituciones nacionales de derechos humanos como esta que yo lidero desempeñan un papel fundamental a la hora de velar y proteger los derechos humanos tanto de los más vulnerables como de los que no lo son, especialmente en épocas de crisis y pandemias como las de la COVID-19 y el VIH», expresó Anthony O. Ojukwu, secretario ejecutivo de la Comisión nacional de derechos humanos de Nigeria. «Este informe nos brinda la oportunidad de trabajar mano a mano con instituciones de todo el globo, con el fin de reforzar los controles que ya existen en nuestros países para corregir los excesos, como todos aquellos que se vieron relacionados con la seguridad personal durante los primeros días del confinamiento».

ONUSIDA tuvo también constancia de países que estaban ampliando de tres a seis meses la dispensación multimensual de los medicamentos para el VIH, y de otros que se esforzaron por garantizar el reparto de los tratamientos a domicilio y el suministro de medicamentos basado en la comunidad.

«ONUSIDA reconoce y elogia todos los pasos positivos que se han dado.  Sin embargo, hemos de tener presente que la COVID-19 seguirá con nosotros aún mucho tiempo», señaló la Sra. Byanyima. «Mantenemos firme nuestro compromiso de seguir luchando y alzando la voz por los más vulnerables, incluso inmersos en este entorno hostil que ha creado la COVID-19. Nos valdremos de este informe para llegar a los Gobiernos, las comunidades y los socios. Con los resultados de este informe en mano, les pediremos que se abran al diálogo y que traten de hallar juntos la manera de reformar las leyes, las políticas y las prácticas negativas. Les instaremos a proteger los derechos humanos.

El presente informe parte de Los Derechos Humanos en tiempos de COVID-19 — Lecciones del VIH para una respuesta efectiva dirigida por la comunidad, publicado por ONUSIDA en marzo de 2020, y el cual suplicaba a los distintos países que se basaran en los derechos humanos a la hora de responder a la COVID-19, y que tomaran como ejemplo las mejores prácticas que se llevan observando en los 40 años de respuesta al VIH.

Fuente: ONUSIDA


 

07 septiembre 2020

ONUSIDA ADVIERTE PELIGROS ANTE SITUACION COVID19 EN EL SECTOR VIH

Los derechos en tiempos de pandemia es el informe presentado por ONUSIDA que señala confinamientos, derechos y lecciones aprendidas del VIH en las primeras respuestas a la COVID-19) es una instantánea a tiempo que se centra en los primeros días de la pandemia, desde febrero hasta mediados de mayo de 2020, y llama la atención sobre las experiencias de algunas personas procedentes de las comunidades más marginadas y vulnerables. 

Entre las violaciones constan algunos casos en los que la Policía recurrió a balas de goma, gases lacrimógenos y fustas para hacer cumplir las medidas de distanciamiento social. También hubo detenciones y multas para quienes no usaban mascarilla. Y cuando alguien no podía pagar la sanción, era obligado a permanecer en la cárcel hasta reunir el dinero.

Muchos médicos fueron arrestados y detenidos por ir y venir a las instalaciones sanitarias. También hubo denuncias con relación a mujeres embarazadas que fallecieron ya que, por las estrictas restricciones de movimiento que hubo, no fueron capaces de acceder a los servicios sanitarios. Muchas llegaron a morir al intentar llegar andando al hospital. En una de las denuncias recibidas, se lee incluso lo sucedido al conductor de una moto taxi, quien fue apaleado hasta la muerte por la Policía por saltarse el toque de queda y acercar al hospital a una mujer que estaba de parto.

Rights in a Pandemic (Los derechos en tiempos de pandemia) subraya las 10 áreas que requieren la acción inmediata de los Gobiernos para desarrollar respuestas a la COVID-19 eficaces y basadas en los derechos humanos. Aquí se incluye el adoptar medidas proactivas para garantizar que las personas, sobre todo las pertenecientes a grupos de población vulnerables, puedan acceder a los servicios para la prevención y el tratamiento del VIH. Igualmente el designar y respaldar a trabajadores esenciales, también a las organizaciones lideradas por la comunidad, y el poner en marcha medidas para evitar y abordar la violencia de género.

«El informe llega en un momento muy muy crítico», apunta Felicita Hikuam, directora adjunta de la Alianza para el sida y los derechos en el sur de África. «Por desgracia, parece que no hemos aprendido absolutamente nada de la lección que el VIH lleva tratando de enseñarnos todo este tiempo: las epidemias exponen y exacerban las desigualdades ya existentes, y, además, afectan más negativamente a todas aquellas personas que ya de por sí son marginadas».

Un motivo de preocupación importante es el que tiene que ver con la seguridad durante los confinamientos, especialmente en el caso de las mujeres y las jóvenes, los niños, y los grupos de población clave, incluyéndose aquí los trabajadores sexuales, las personas lesbianas, gais, bisexuales, transgénero e intersexuales. En infinidad de países hay constancia de incidentes relacionados con la violencia de género, la cual se ha incrementado entre un 40-70 %, y las cifras han sido incluso mayores en determinadas ciudades y regiones. 

Las personas transgénero fueron acosadas y arrestadas por salir de su casa «el día equivocado», de acuerdo con las políticas de confinamiento por razón de género. Los trabajadores sexuales han perdido sus ingresos y ya no tienen derecho a ningún tipo de ayuda económica. Tal y como ONUSIDA no se cansa de repetir, la violencia contra los grupos de población clave y las mujeres y las chicas solo aumenta la vulnerabilidad al VIH.

«El informe da visibilidad dentro del marco de la pandemia a todos aquellos que son empujados a los márgenes de la sociedad», anticipa Elena Reynaga, directora ejecutiva de la red de mujeres trabajadoras sexuales de América Latina y el Caribe. «Desde la perspectiva de los derechos humanos, necesitamos Gobiernos que escuchen y pongan en práctica las recomendaciones. Ello supondría un paso al frente para acabar con el sida para 2030 sin dejar a nadie atrás».

Fuente: ONUSIDA


 

31 agosto 2020

LECCIONES APRENDIDAS EN LA RESPUESTA VIH FRENTE COVID19

ONUSIDA presentó el informe donde refleja interrupciones de los servicios del VIH, casos de vioencia, acoso, abuso, arrestos, muertes y fracaso por parte de muchos Gobiernos a la hora de respetar los derechos humanos en las primeras respuestas que se dieron a la pandemia. 

ONUSIDA insta a los Gobiernos a proteger a las personas más vulnerables, especialmente a los grupos de población clave, que corren más riesgo de infectarse por el VIH.

Durante las primeras etapas de la respuesta a la COVID-19, ONUSIDA recibió un gran número de denuncias con relación a las interrupciones de servicios del VIH y las terribles violaciones de los derechos humanos de que fueron víctimas los grupos de población vulnerables y marginados. La experiencia que ya tenemos de la respuesta al VIH nos demuestra que las violaciones de los derechos humanos durante una pandemia minan la confianza, dañan a las personas y retrasan las respuestas de salud pública.

El Secretario General de las Naciones Unidas ha solicitado a todos los organismos de las Naciones Unidas que apoyen los esfuerzos de la Organización Mundial de la Salud de conformidad con sus respectivas áreas de experiencia. Así, para informar mejor de la respuesta que está llevando a cabo, ONUSIDA encargó un informe que recogiera cómo han afectado las órdenes de salud pública y las restricciones al libre movimiento derivadas de la COVID-19 a los derechos humanos y a la respuesta al VIH. 

Los hallazgos, que no hacen sino reflejar las tendencias imperantes en todo el mundo, revelaron enormes incumplimientos de los derechos humanos, interrupciones de los servicios sociales y sanitarios que suponen una amenaza para la vida, y muchos casos de violencia, abuso y discriminación contra los grupos de población clave y los sectores más pobres y marginados.

El presente informe se ha diseñado para ayudar a los Gobiernos a dar los pasos adecuados para responder a las preocupaciones con relación a los derechos humanos en el contexto cambiante de la COVID-19. «Es un mito lo de que pueda existir un equilibrio entre los derechos humanos y la salud pública», insistió Winnie Byanyima, Directora Ejecutiva de ONUSIDA. «Al hablar de derechos humanos, no hablamos de algo intrínseco. Los derechos humanos constituyen también el medio del que disponen los Gobiernos para salir vencedores de una pandemia». 

Fuente: ONUSIDA


 

 

24 junio 2020

SIGUE PROGRAMA REGIONAL VIH MERIDA EN ACCION

RED JUVENIL CULTURA DE PAZ en Acciòn:

Queremos informarle que el Programa Regional VIH del Estado Mérida sigue su labor de atención y entrega de medicamentos para las personas VIH desde Lunes a Viernes (recuerden que jueves es jornada interna no se dispensa atención) de 8am a 12.

Importante llevar tapabocas.

Recuerda, que el Programa Regional VIH en tiempo de COVID19 esta ubicado en la sede de Corposalud Mérida, diagonal al aeropuerto de Mérida, Avenida Urdaneta.

Mayor información por Whatsapp 584147121990


21 marzo 2019

INFORME MUJERES MIGRANTES: SU REALIDAD


En la actualidad, una de las crisis migratorias en la región americana se ha originado por un éxodo masivo de personas venezolanas que ha despertado las alertas de los países de la región y de otras partes del mundo.
Según el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), para el mes de noviembre de 2018, la cifra de personas refugiadas y migrantes de Venezuela en todo el mundo había alcanzado los tres millones.
La mayoría absoluta se concentra en los países de América del Sur, con Colombia en primer lugar, ya que es el país con el mayor número de personas venezolanas refugiadas y migrantes, con una cifra mayor al millón de personas
Teniendo en cuenta que Colombia es el país con mayor recepción de migración venezolana, consideramos pertinente hacer una primera referencia al impacto diferenciado que la actual crisis política, económica y social de Venezuela tiene en la situación de derechos humanos de las mujeres, pues son estas las condiciones que les acompañan en el tránsito migratorio hacia otros países, y específicamente hacia Colombia, donde hemos documentado una continuidad en la violación a sus derechos, principalmente en el ámbito de la salud y en materia de protección como víctimas de trata y violencia sexual.
Para conocer el informe, solicítelo a previniendocontigo@gmail.com
 Imagen: Cepaz, 2018