09 marzo 2026

ATENCIÓN MÉDICA Y VINCULACIÓN A LOS SERVICIOS DE SALUD EN VIH EN EL ESTADO MÉRIDA.

El presente artículo analiza la atención médica integral y los procesos de vinculación a los servicios de salud de las personas con VIH atendidas por el Programa de Salud, VIH e ITS “Rafael Rangel” en el estado Mérida (Venezuela) durante el mes de enero de 2026.

A partir de la información registrada en el formato de navegación de la Red Venezolana de Gente Positiva (RVG+) en el marco de la Subvención del Fondo Mundial de SIDA, Tuberculosis y Malaria para Venezuela y así como las consultas de VIH y otros servicios de salud, se examinan indicadores psicosociales, situaciones de discriminación, acceso efectivo a servicios médicos, comorbilidades asociadas al SIDA y el rol estratégico de la navegación comunitaria.

Los hallazgos evidencian avances en la vinculación a servicios, pero también persistentes barreras estructurales y prácticas discriminatorias que afectan la garantía del derecho a la salud.

1. Introducción

La respuesta al VIH en Venezuela se desarrolla en un contexto marcado por limitaciones estructurales del sistema de salud, escasez de recursos, rotación de personal y una alta dependencia del trabajo articulado con organizaciones de la sociedad civil. En este escenario, la atención médica a las personas con VIH no puede entenderse únicamente desde la provisión de terapia antirretroviral (TARV), sino como un proceso integral que incluye acompañamiento psicosocial, navegación en servicios de salud y defensa activa de los derechos humanos.

El Programa de Salud, VIH e ITS “Rafael Rangel” del estado Mérida constituye un referente regional en la articulación entre el sistema público de salud y actores comunitarios a nivel nacional.

El análisis del mes de enero de 2026 permite identificar tendencias relevantes sobre el acceso, la continuidad de la atención y los desafíos persistentes para las personas con VIH atendidas principalmente en el Instituto Autónomo Hospital Universitario de Los Andes (IAHULA) ubicado en la parroquia civil Domingo Peña, del municipio Libertador del estado Mérida.

2. Metodología

El estudio se basa en un análisis descriptivo de los datos contenidos en los instrumentos de navegación correspondiente a enero de 2026; también las conversaciones directas con las personas con VIH, por la responsable regional, la licenciada Diana Lobo del llenado del formato en el estado Mérida. Se examinaron seis grupos de indicadores:

1.   datos institucionales,

2.   indicadores psicosociales,

3.   condiciones laborales y económicas,

4.   situaciones de discriminación,

5.   indicadores de navegación y vinculación a servicios, y

6.   observaciones cualitativas registradas por las organizaciones acompañantes.

El enfoque es cualitativo–cuantitativo, con énfasis en la interpretación de los datos desde una perspectiva de derechos humanos y salud pública

3. Resultados

3.1 Indicadores psicosociales y condiciones de vida

Durante enero de 2026, se registró que 30 personas con VIH manifestaron afectaciones de salud mental, principalmente ansiedad, estrés y miedo. Estos indicadores reflejan el impacto emocional de vivir con VIH en un contexto de precariedad económica y social. De manera significativa, 50 persona con VIH reportaron haberse acostado a dormir con hambre en el último mes por falta de recursos, lo que evidencia una relación directa entre inseguridad alimentaria y adherencia al tratamiento.

En el ámbito laboral, solo 60 personas con VIH contaban con empleo formal, mientras que 55 personas con VIH se desempeñaban en la economía informal. Preocupa que 7 personas con VIH reportaran exigencias de pruebas de VIH como requisito laboral, práctica contraria a la normativa nacional e internacional de derechos humanos

3.2 Discriminación en servicios de salud y entorno social

Los datos muestran que la discriminación sigue siendo una barrera real. En los últimos tres meses, 5 personas con VIH reportaron negación de atención médica por su condición serológica y diez (10) recibieron recomendaciones de abstenerse de relaciones sexuales por vivir con VIH. Asimismo, se documentaron casos de abuso verbal o físico y rechazo social.

Particularmente relevante es la persistencia de prácticas institucionales discriminatorias, como la exigencia de kits especiales de bioseguridad o dobles guantes para procedimientos quirúrgicos en personas con VIH, a pesar de la existencia de circulares ministeriales que prohíben dichas acciones. Estas prácticas refuerzan el estigma y afectan la calidad de la atención.

3.3 Atención médica, comorbilidades y mortalidad

En enero de 2026 se reportaron cuatro (04) fallecimientos de personas con VIH por comorbilidades asociadas al SIDA, tres de ellos ocurridos durante el mes analizado. Además, cinco (05) personas con VIH presentaron comorbilidades severas como neumonía, tuberculosis, toxoplasmosis, citomegalovirus y candidiasis, lo que evidencia diagnósticos tardíos o dificultades en el seguimiento clínico.

Se registraron nueve (09) hospitalizaciones, con predominio de hombres, y la atención a cinco (05) mujeres embarazadas con VIH, todas bajo TARV, lo cual representa un avance en la prevención de la transmisión vertical. En población pediátrica y adolescente, un total de veinte (20) menores de edad recibieron TARV, lo que demuestra continuidad del tratamiento en estos grupos prioritarios

3.4 Navegación y vinculación a los servicios de salud

Uno de los hallazgos más relevantes es que treinta y nueve (39) personas con VIH  nuevas fueron efectivamente vinculadas o remitidas a servicios de salud durante el mes de enero. Asimismo, se identificaron veinte y dos (22) nuevos diagnósticos de VIH, con predominio en hombres, y cinco (05) personas iniciaron tratamiento preventivo para tuberculosis.

Estos resultados confirman el papel clave de la navegación comunitaria como estrategia para reducir barreras de acceso, acompañar a las personas recién diagnosticadas y facilitar la continuidad de la atención en un sistema de salud fragmentado

4. Reflexión.

Los datos analizados reflejan una doble realidad. Por un lado, el Programa de Salud, VIH e ITS “Rafael Rangel” y las organizaciones de la sociedad civil logran sostener procesos de atención, diagnóstico y vinculación a servicios, incluso en condiciones adversas.

Por otro, persisten problemas estructurales: rotación de coordinadores, renuncia del infectologo del programa, tensiones institucionales y prácticas discriminatorias dentro del principal centro de referencia hospitalaria del estado.

La intención de excluir a las organizaciones civiles del IAHULA resulta especialmente preocupante, ya que estas cumplen funciones esenciales que el sistema público no está cubriendo de manera suficiente, como consejería, provisión de insumos, apoyo nutricional, exámenes especializados y acciones de prevención combinada.

5. Conclusiones

La atención médica y la vinculación a los servicios de salud de las personas con VIH en Mérida durante enero de 2026 muestran avances concretos en términos de navegación y acceso, pero también revelan profundas brechas asociadas a la discriminación, la inseguridad alimentaria y la fragilidad institucional. Fortalecer la articulación entre el Programa de Salud, el IHULA y las organizaciones de la sociedad civil, garantizar la formación continua del personal de salud y reconocer formalmente el rol de navegadores y monitores son acciones clave para asegurar una respuesta integral, digna y basada en derechos humanos para las personas con VIH en el estado Mérida

Mayor información: previniendocontigo@gmail.com

 


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