¿Cómo apuntar hacia, pues, una mayor
sostenibilidad? Y lo otro es consultas estratégicas en curso, que se hicieron
un poco para verificar y ver qué ideas que otras innovaciones podían
incorporarse dentro de las respuestas. Todo lo que hace ONUSIDA está basado en
la consulta de las comunidades y muy bien que el liderazgo de los países esté
para apoyar las respuestas nacionales y que estas respuestas sean inclusivas y
multisectoriales, lo otro que se enfatiza es reducir las desigualdades
justamente para que todas las personas puedan tener servicios de prevención, de
diagnóstico, de tratamiento y atención al VIH, que no tengan barreras
justamente para poder usarlos. Y esto incluye no solamente la atención de las
poblaciones claves, sino también, bueno, las mujeres y las niñas, los hombres y
los niños, y todas aquellas respuestas, digamos, a la infección por VIH. Y, por
supuesto, esto implica el liderazgo comunitario en todos los niveles de la
respuesta nacional.
Entonces, básicamente las dos
diferencias entre las dos estrategias o las dos conversaciones, digamos, que se
han estado dando entre 2025 y lo que se quiere lograr para el 2030, las metas
que están establecidas, básicamente la estrategia que terminó en 2025 mucho,
como se diseñó justamente en el 2021, tenía mucha influencia de la crisis
pos-pandemia de COVID-19. Entonces se quedó un poco como ese esquema de
emergencia de responder a una pandemia como la del COVID-19, plasmado dentro de
todo lo que fue el diseño de la estrategia.
Con la experiencia había mucho
enfoque centrado en la intervención, muchos objetivos, sin capacidad de poder
ser medidos y de hecho no se pudieron medir y la revisión de medio término dio
lugar un poco a esa conclusión. Lo otro es que había un diseño muy vertical de
las respuestas nacionales, mucho énfasis en la prestación de servicios, por
supuesto una dependencia muy alta de los donantes y justamente esa dependencia
de los donantes no solamente es económica, es también una dependencia que
básicamente implica que el donante decide qué es lo que financia y qué es lo
que no financia, entonces cuando eso sucede pierde un poco la autonomía tanto
el gobierno como la sociedad civil de poder decidir cuáles son las estrategias
que son más eficientes dependiendo además de cuáles son las particularidades
del país o de las comunidades.
Para el 2030 un poco lo que se quiso
cambiar es justamente volver a retomar la meta de acabar con el SIDA el tema de
la enfermedad avanzada y garantizar justamente la sostenibilidad. Que las
respuestas estén cada vez más centradas en las personas, que haya objetivos
claros y medibles y que estos puedan ser justamente adoptados por los países,
por los territorios y también por las subpoblaciones, que haya una integración
clara de los servicios relacionados con el VIH en los servicios vuelve a
enfatizarse con una diversificación de los métodos para poder hacer que esos
servicios sean más accesibles.
Es decir, que haya, por ejemplo,
modelos de autogestión que no solamente se dé en los servicios de Infectologia,
sino que también puede haber servicios autogestionados por organizaciones
sociales y por personas de las comunidades claves que ofrezcan servicios,
programas comunitarios, etcétera. Es decir, hacer el servicio mucho más
accesible a las personas, respuestas sumidas y dirigidas por los países con una
responsabilidad compartida. Y, bueno, las estrategias no solamente van a ser
mundiales, sino que también van a tener un amplio, digamos, sesgo regional para
poder responder justamente a las particularidades de cada región.
La estrategia se articula en torno a
3 prioridades y tiene 8 áreas de resultados. Esto lo pueden revisar con detalle
en la página. Igual, aquí está planteada. La prioridad es apoyar la respuesta,
y esto está dirigido justamente hacia los estados. Es decir, que la financiación
esté presente, que también se hagan, digamos, una integración de las
intervenciones a los sistemas de salud y que se puedan integrar esto con los
sistemas comunitarios. Y, por supuesto, que se fortalezcan todos los sistemas
de información y la recopilación de datos para poder ver cómo se está
avanzando.
En el área de prioridad 2, está
muchísimo desarrollo de opciones de prevención, que se garantice el acceso
equitativo a los servicios, que haya un fin definitivo al estigma de la
discriminación en los servicios de salud, que, por ejemplo, se está dando a
nivel mundial, y que hay regiones que todavía están buscando en poder a las
comunidades y ponerlas en el centro de la respuesta. Bueno, básicamente, los
fundamentos de la estrategia para que 40 millones de personas logren recibir
tratamiento y alcancen la supresión viral a nivel global.
Culminada la presentación por parte
de la oficial de ONUSIDA Venezuela, las organizaciones presentes en la reunión
expresaron sus aportes, quedando una pregunta para seguir dialogando como país:
¿Cómo puede participar la
sociedad civil cuando la modalidad presencial es limitativa y la participación
no es remunerada para poder estar presente en los momentos donde se toman las
decisiones nacionales?
No hay comentarios:
Publicar un comentario