En el marco del
proyecto Previniendo Contigo,
impulsado por la Cátedra de
la Paz y Derechos Humanos Mons. Oscar A. Romero, veinte (20) estudiantes del Complejo Educativo Aristóbulo
Istúriz participaron en una jornada orientada a fortalecer las competencias socioemocionales,
poniendo en el centro la empatía como herramienta clave para la convivencia
escolar y la prevención de la violencia.
La
actividad se desarrolló desde un enfoque de salud mental en contextos educativos,
reconociendo que las emociones, las formas de relacionarnos y los mensajes que
repetimos a diario influyen directamente en el bienestar individual y colectivo
de adolescentes y jóvenes.
En este sentido, el
uso del machistómetro se
convirtió en una herramienta disparadora para identificar frases normalizadas
que reproducen violencia simbólica, machismo y actitudes poco empáticas dentro
del liceo.
A
partir de frases comunes escuchadas en el entorno escolar, se generó un diálogo
participativo donde las y los estudiantes reflexionaron sobre situaciones
reales: burlas, exclusiones, comentarios hirientes y actitudes que muchas veces
se asumen como “normales”, pero que afectan profundamente la autoestima y la
convivencia. El ejercicio permitió reconocer cuándo actuamos con empatía y
cuándo, por el contrario, reproducimos violencias sin darnos cuenta.
Las
voces juveniles fueron protagonistas. Una de las participantes expresó con
claridad: “Si
somos empáticos podemos evitar los problemas en el liceo, porque a veces uno
habla sin pensar cómo se siente el otro”. Para ella, la empatía no
es solo una palabra, sino una práctica cotidiana que puede prevenir conflictos
mayores.
Otro
estudiante comentó desde su experiencia: “Yo no sabía que algunas bromas podían
ser violencia. Aquí entendí que no todo el mundo se ríe por lo mismo y que hay
que bajarle dos a los comentarios”. Su reflexión evidencia cómo
estos espacios abren posibilidades para desaprender conductas naturalizadas.
Una
tercera joven agregó: “Está bien que nos enseñen esto, porque nadie nace
sabiendo manejar emociones. En el liceo también deberíamos aprender a respetarnos
y apoyarnos”. Su opinión conecta directamente con el objetivo del
proyecto: educar para la paz desde lo emocional.
Desde Previniendo Contigo, se continuará
promoviendo acciones que fortalezcan la empatía, la comunicación asertiva y la
gestión emocional, entendiendo que prevenir la violencia escolar comienza por
reconocer al otro como legítimo, diverso y digno de respeto. Estas experiencias
reafirman que la construcción de una cultura de paz es posible cuando las y los
jóvenes tienen espacios seguros para reflexionar, expresarse y transformarse.
CIBERPAZ/conIA
Mayor información:
previniendocontigo@gmail.com
.jpg)
No hay comentarios:
Publicar un comentario