09 febrero 2026

Jóvenes que gestionan la empatía para prevenir la violencia escolar.

En el marco del proyecto Previniendo Contigo, impulsado por la Cátedra de la Paz y Derechos Humanos Mons. Oscar A. Romero, veinte (20) estudiantes del Complejo Educativo Aristóbulo Istúriz participaron en una jornada orientada a fortalecer las competencias socioemocionales, poniendo en el centro la empatía como herramienta clave para la convivencia escolar y la prevención de la violencia.

La actividad se desarrolló desde un enfoque de salud mental en contextos educativos, reconociendo que las emociones, las formas de relacionarnos y los mensajes que repetimos a diario influyen directamente en el bienestar individual y colectivo de adolescentes y jóvenes.

En este sentido, el uso del machistómetro se convirtió en una herramienta disparadora para identificar frases normalizadas que reproducen violencia simbólica, machismo y actitudes poco empáticas dentro del liceo.

A partir de frases comunes escuchadas en el entorno escolar, se generó un diálogo participativo donde las y los estudiantes reflexionaron sobre situaciones reales: burlas, exclusiones, comentarios hirientes y actitudes que muchas veces se asumen como “normales”, pero que afectan profundamente la autoestima y la convivencia. El ejercicio permitió reconocer cuándo actuamos con empatía y cuándo, por el contrario, reproducimos violencias sin darnos cuenta.

Las voces juveniles fueron protagonistas. Una de las participantes expresó con claridad: “Si somos empáticos podemos evitar los problemas en el liceo, porque a veces uno habla sin pensar cómo se siente el otro”. Para ella, la empatía no es solo una palabra, sino una práctica cotidiana que puede prevenir conflictos mayores.

Otro estudiante comentó desde su experiencia: “Yo no sabía que algunas bromas podían ser violencia. Aquí entendí que no todo el mundo se ríe por lo mismo y que hay que bajarle dos a los comentarios”. Su reflexión evidencia cómo estos espacios abren posibilidades para desaprender conductas naturalizadas.

Una tercera joven agregó: “Está bien que nos enseñen esto, porque nadie nace sabiendo manejar emociones. En el liceo también deberíamos aprender a respetarnos y apoyarnos”. Su opinión conecta directamente con el objetivo del proyecto: educar para la paz desde lo emocional.

Desde Previniendo Contigo, se continuará promoviendo acciones que fortalezcan la empatía, la comunicación asertiva y la gestión emocional, entendiendo que prevenir la violencia escolar comienza por reconocer al otro como legítimo, diverso y digno de respeto. Estas experiencias reafirman que la construcción de una cultura de paz es posible cuando las y los jóvenes tienen espacios seguros para reflexionar, expresarse y transformarse. CIBERPAZ/conIA

Mayor información: previniendocontigo@gmail.com

 


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